Educación y Medios de Comunicación – Propuestas

1.- Por una educación para la igualdad y sin discriminación

  • Realización de programas de sensibilización con perspectivas de género que puedan incidir a corto y a mediano plazo, en las propuestas de los diversos diseños curriculares. Si queremos transformar la realidad, crear y mejorar la calidad de vida de las mujeres y los hombres del mañana y educar para la igualdad y la corresponsabilidad, comencemos por trabajar con las niñas, niños y adolescentes de hoy, y para llegar a ellos, tenemos que comenzar por sensibilizar y formar a los docentes de la actualidad, creando alternativas concretas en las instituciones donde esta población de profesionales reciben su formación, es decir, en la UPEL, los Institutos Universitarios, en las Escuelas de Educación de todas la universidades del país.
  • Creación de espacios de encuentro y formación de las y los profesionales que integran la experiencia educativa, para la sensibilización, formación y capacitación en torno a las áreas relacionadas con el enfoque y perspectivas de género. Es necesario trabajar conjuntamente en un programa que permita convertir este tema, de manera real y muy específica, en el eje fundamental, que atraviese toda la experiencia educativa, desde la educación inicial, pasando por la educación primaria y media, hasta la educación universitaria. Esto implica un trabajo sostenido de las organizaciones, que genere investigaciones y reflexiones más profundas y sistemáticas sobre el tema; muy necesarias, no solo para aclarar conceptos, sino para la realización de acciones y estrategias concretas que permitan un verdadero cambio. Todo ello conducirá a la transformación de la cultura androcéntrica y patriarcal, eliminando los estereotipos de género en todos los niveles y modalidades del sistema educativo.
  • Revisión de los Planes de Estudios. Para alcanzar el objetivo de transformación de la educación, con miras al desarrollo de la equidad de género, es fundamental la revisión de los planes de estudios y la creación de asignaturas obligatorias y electivas donde se aborden temas como: educación para la igualdad, curriculum y curriculum oculto de género, experiencia lúdica y literatura infantil con perspectivas de género, la coeducación en el Siglo XXI, la coeducación en diferentes niveles y modalidades de la educación, entre otras temáticas concernientes a la educación para la igualdad.
  • Se propone involucrar a las educadoras y los educadores en la elaboración de un diseño curricular fundamentado en el ejercicio de la ciudadanía, en la formación del pensamiento crítico reflexivo, la mentalidad para razonar y proponer, eliminar el enfoque político partidista y la ideologización. Desarrollar una educación para la igualdad social y la equidad de género.
  • Elaborar una nueva Ley Orgánica de Educación, fundamentada en los estudios y el análisis crítico, 4 realizado por docentes e investigadores especializados, que actúen con criterio académico, con perspectivas de género y con justicia social.
  • Generar un movimiento de resistencia de mujeres para transformar el Diseño Curricular, con miras a superar la propuesta educativa sesgada e ideologizante que se plantea en la actualidad. Las mujeres conformamos el 78,1 % de la población docente venezolana.
  • Crear espacios alternativos que propicien intercambios intergeneracionales, en los cuales se pueda ampliar el abordaje de los temas señalados como un intercambio de saberes, tomando en cuenta la experiencia, trayectoria y las nuevas inquietudes con acciones innovadoras y a través de la lectura de los signos culturales de nuestro tiempo.
  • Realización de eventos para visibilizar a las mujeres empoderadas en proyectos de emprendimiento, como modelo a seguir por niñas, adolescentes y mujeres. Contribuyendo con ello a la erradicación de los estigmas de la naturalización del cuidado, la maternidad y la violencia de género.
  • Profundización de los estudios de género y de las mujeres para la producción de conocimiento, que puedan generar publicaciones que estén al alcance de estudiantes, e investigadores/as en amplios contextos, en las diversas instituciones de educación universitaria, en espacios comunitarios y en otros niveles de educación formal y no formal.
  • Promoción y divulgación de las experiencias de formación en estudios de las mujeres y de género, desarrolladas en diversas Universidades del país y en diferentes organizaciones gubernamentales y no gubernamentales.
  • Incrementar el desarrollo de propuestas educativas que permitan profundizar el acceso preferencial de las organizaciones dedicadas a favorecer el derecho a la igualdad y no discriminación, a diplomados, cursos de perfeccionamiento profesional, cursos de ampliación, así como, a experiencias a ser desarrolladas en el campus virtual y en las redes sociales, que permitan empoderar a las mujeres y propicien el desarrollo de los contenidos pertinentes en las áreas específicas.
  • Proponemos la creación de estrategias innovadoras y dinámicas que nos permitan abordar estos temas, desde la reflexión de la cotidianidad de nuestras propias experiencias y dándoles progresivamente la fundamentación teórica, vital y necesaria.
  • Realizar y mantener coparticipaciones estratégicas-alianzas, (relaciones voluntarias de colaboración), en las que todas las partes acuerdan trabajar en conjunto para lograr que las niñas, adolescentes y jóvenes venezolanas se formen como líderes para desarrollar su potencial como agentes de cambio. Donde la Asociación de Guías Scouts de Venezuela brinda su Programa Educativo y Método Guía Scout para educar en valores y empoderar a las niñas y mujeres de nuestra sociedad.

2.- Por una educación con enfoque de derechos

  • Partiendo de la consideración fundamental de que la educación es un derecho humano, por lo tanto, incluye a todas las personas, sin distinción de sexo, raza, condiciones socioeconómicas, credos religiosos, posiciones y afiliaciones políticas, etc., planteamos buscar mecanismos para fortalecer y apoyar las iniciativas de las organizaciones que se dedican a trabajar con niñas, niños y adolescentes, los que apoyan su formación y orientación, considerando por otra parte, la prioridad de dedicar atención y programas preventivos dirigidos a la familia y la comunidad, con una visión de contexto, desde la perspectiva de los derechos humanos y la inclusión social, la eliminación del estigma y la discriminación. En este sentido, para tener una respuesta política y social, es necesario tejer redes de apoyo que puedan cubrir los diferentes aspectos necesarios.
  • Proponemos el uso transversal del lenguaje como herramienta de desarrollo humano. Su uso consciente hará posible la comprensión y transformación del mundo. La identidad de las niñas, adolescentes y mujeres también se construye desde el uso de un lenguaje inclusivo y no sexista. En todos los 6 ámbitos de acción de ciudadanía y, por supuesto, en todas las experiencias educativas, el lenguaje es fundamental para verbalizar necesidades y hacerse escuchar.
  • En este sentido, también consideramos la importancia de asumir el derecho a la palabra, tomando en cuenta el derecho a la participación activa y parlante en la exigencia de nuestros derechos. Pero también insistiendo, de la misma manera, en el cumplimiento de nuestros deberes ciudadanos, sólo así estaremos modelando, para la sociedad y para los niños, niñas y adolescentes, una propuesta por la igualdad, enmarcada en un enfoque de derechos humanos.
  • Proponemos la creación de políticas públicas para una educación de calidad y desarrollo de una experiencia de vida digna, donde todos seamos respetados y tomemos conciencia de la importancia de nuestros derechos y también de nuestros deberes como ciudadanos y ciudadanas. Educar en un contexto de desarrollo de los derechos humanos y de calidad de vida, implica también y entre otros aspectos: tener acceso a la educación, desarrollar programas educativos incluyentes, en espacios con infraestructuras de calidad, mejoramiento de las edificaciones escolares, construcción de nuevas sedes, dotación de mobiliario y material necesario para el desarrollo de una experiencia educativa, en espacios confortables, donde las personas involucradas, gocen de la experiencia.
  • Creación de mecanismos para que se pueda garantizar la implantación y el funcionamiento de las guarderías o espacios de cuidado diario de niños y niñas, tal como lo establece la LOTTT, en las instituciones educativas y las comunidades. A través de ello, estaremos contribuyendo con el derecho a la protección y el cuidado de niñas y niños y el apoyo a las madres trabajadoras (docentes, administrativas y obreras).
  • Proponemos la discusión y aprobación del Proyecto de Ley del Ejercicio de la Profesión Docente, introducido recientemente en la Asamblea Nacional y cuyo cumplimiento mejorará la calidad de la educación y la calidad de vida de los docentes del país mayoritariamente conformada por mujeres.
  • Realización de experiencias educativas en todos los niveles y modalidades que contribuyan al respeto por las diferencias socioculturales y por la diversidad sexual, a través de talleres de sensibilización y formación en temas como educación sexual, derechos sexuales y reproductivos, educación sexual laica-científica, con enfoque de derechos humanos.
  • Aplicación de las “líneas estratégicas curriculares de educación de la sexualidad”, en todos los niveles y modalidades del sistema educativo, incluyendo con carácter de prioridad, la formación de los profesionales de la docencia.
  • Reactivación de las escuelas de padres y madres, con un enfoque de derechos, respetando la esencia de los seres humanos que forman parte de todas las experiencias, considerando que debemos educar para la vida, en una experiencia holística y esto implica también, leer concienzudamente la actualidad, los signos culturales de nuestro momento histórico y nuestros contextos socioculturales.
  • Realización de propuestas y ejecución de experiencias educativas en los ámbitos formales académicos y comunitarios, para la inclusión, participación y permanencia de las niñas y las adolescentes en el sistema escolar.
  • Desarrollar alternativas para el uso creativo y saludable del tiempo libre y de los proyectos de vida de los(as) adolescentes. Crear oportunidades de desarrollo y participación. De esta forma se contribuirá con la disminución de las cifras de embarazos de niñas y adolescentes y, en consecuencia, estaremos reduciendo la violencia contra las mujeres, la deserción escolar y la pobreza.
  • Generar experiencias y programas educativos, que permitan un adecuado uso de las redes sociales, de los medios de comunicación y de campañas publicitarias. Esto empodera a las mujeres, adolescentes y niñas, desarrolla acciones de verdadero emprendimiento por parte de las mujeres e incide en la transformación de la sociedad. Todo ello contrarresta las expresiones e imágenes sexistas contra las mujeres.
  • Profundizar la ejecución de los programas para prevenir el embarazo adolescente y también para la atención, protección y empoderamiento de las niñas y adolescentes que ya son madres. Estos programas, más allá del cuidado, proveen herramientas para el desarrollo de su propia autonomía como mujeres.

3.- Por unos medios de comunicación a favor de las niñas, las adolescentes y las mujeres

  • Creación de una plataforma de talleres de sensibilización y formación para el conocimiento de los medios. Cambiemos la desigualdad, la concepción androcéntrica y patriarcal, disminuyamos los estereotipos de género a través de la comunicación. La comunicación es poder.
  • Desarrollo de actividades de sensibilización y reflexión crítica en diferentes producciones de los medios masivos de comunicación que conduzcan a la desnaturalización de la discriminación y el maltrato hacia las niñas, adolescentes y mujeres, a la hora de abordar estos temas en la producción escrita y audiovisual y en el desarrollo de contenidos para las redes sociales.
  • Realización de talleres de formación para el uso de un lenguaje no sexista e inclusivo, dirigido a estudiantes de las diferentes escuelas de comunicación, comunicadores sociales, docentes y productores para promover la igualdad y la equidad de género.
  • Desarrollar procesos de consulta de expertos, campañas de información y prevención a la hora de abordar temáticas relacionadas con la violencia de género. Es importante que los comunicadores sociales se asesoren con personas e instituciones especializadas para dar información al respecto y proveer un servicio público adecuado. Es necesario que conozcan las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, que atienden a mujeres maltratadas, las casas de abrigo, las casas de la mujer y los servicios que las mismas prestan a la comunidad. En el caso de las niñas y las adolescentes es prioritario además conocer la información que en este sentido se desarrolla en la Ley Orgánica de Protección a los Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA), así como lo planteado por diferentes organismos y convenciones nacionales e internacionales.
  • Proponemos el abordaje del tema de la violencia de género, considerando el conocimiento de las situaciones como una totalidad: la violencia hacia la mujer es un problema social, que afecta a un número considerable de mujeres, que vulnera sus derechos humanos. La información y las noticias en torno a las agresiones de las víctimas, no se deben presentar de manera aislada e irrespetuosa victimizando nuevamente a las mujeres, quienes en muchas ocasiones no son conscientes de que se trata de una violación de sus propios derechos.
  • Los medios de comunicación, asumiendo su rol social y su rol educativo, deben contribuir a que la violencia hacia la mujer deje de ser un fenómeno aislado y debe fomentar procesos para la concientización de la ciudadanía, para generar mecanismos de prevención y de atención a las mujeres maltratadas.
  • Se propone la incorporación de las diferentes Escuelas de Comunicación Social de todas las universidades a revisar sus propios Planes de Estudios e incorporar temáticas y asignaturas relacionadas con la perspectiva de género para contribuir al desarrollo de una experiencia educativa en este sentido.
  • Creación de una especialización multidisciplinaria conformada por los aportes de las ciencias de la educación, comunicación, ciencias jurídicas, psicología, antropología, sociología y filosofía orientadas a la profundización de los estudios de género.
  • Incorporación del Colegio Nacional de Periodistas, organismos conexos y afines en la promoción y divulgación de estas temáticas, en la creación de programas de formación para todo el gremio de comunicadores sociales.
  • Creación de un grupo de comunicadores(as) sociales que estimule la puesta en marcha de medios alternativos en instituciones educativas, comunidades, asociaciones de vecinos, gremios, para fomentar el empoderamiento de la mujer. ¨Educar para Comunicar¨ debe constituirse en el lema de esta tarea, responsabilidad de comunicadores(as) sociales a favor de la población femenina en Venezuela.
  • Estimular una mayor presencia y participación de todos los organismos dedicados a temas de las Mujeres, en programas de opinión, tanto en radio, televisión, cine y publicidad.
  • Se propone la creación de comités de usuarios/as previstos en la Ley Resorte, para dar seguimiento al tema de sexismo y estereotipos. La creación de un observatorio de medios que también colabore en dar seguimiento e investigación en esta materia, y que reúna en una misma mesa a distintos actores de la comunicación.