Independencia Económica – Propuestas

La independencia económica de las mujeres implica no solo disponer de recursos económicos sino tener autonomía en la toma de decisiones y libertad de acción sobre su vida personal. Estas condiciones en el contexto actual de Venezuela son complicadas, la pobreza por ingresos según la Encuesta sobre Condiciones de Vida ENCOVI sitúa en 82% de los hogares en situación de pobreza para el año 2016, es decir, hay 9,6 millones de venezolanos que come dos (2) o menos veces al día con frecuente ausencia de proteínas en sus platos, con el agravante de que Venezuela ha tenido durante los tres últimos años la inflación más alta del planeta.

Hay cuatro dimensiones que es necesario analizar cuando se habla de independencia económica de la mujer, dentro de esas cuatro dimensiones se encuentra la empleabilidad, es decir, que opciones tiene la mujer para emplearse y cómo debe trabajarse esa área. Otro aspecto es el emprendimiento, el cual se ha revalorizado a nivel mundial como una opción para que las personas puedan desarrollar una actividad económica que les permita obtener un sustento, el emprendimiento como una opción a la empleabilidad como una forma que permite mejorar el nivel de vida de muchas familias. El cuidado como un aspecto importante en la vida de las personas y fundamentalmente en la vida de las mujeres, por ser culturalmente las responsables tanto del cuidado de niños, ancianos y enfermos, como de ejecutar las tareas domésticas que se realizan en las familias. Otra dimensión es la autonomía personal, desarrollando un proceso de empoderamiento que le permita lograr efectivamente la autonomía personal, económica y finalmente su libertad.

La crítica situación actual de Venezuela que afecta significativamente la vida de las personas como la movilidad por el deficiente transporte público, la escasez y el control de la disposición de dinero en efectivo que dificulta y limita las operaciones de compra/venta de todos los productos y servicios, las horas que hay que destinar para retirar dinero de los bancos o proveerse de alimentos de venta controlada, son condiciones críticas que está viviendo la población en este momento que las autoridades competentes están obligados a resolver. Las deficiencias en la prestación de los diferentes servicios públicos como agua, electricidad, telefonía e internet dificultan enormemente la productividad de las personas para dedicarse a resolver situaciones que no deberían restarle tiempo en su resolución.

La falta de servicios de cuidado como guarderías, la oferta es muy limitada y es fundamentalmente privada con costos fuera del alcance de trabajadoras con sueldo promedio e incluso fuera del alcance de las empresas que han mantenido este tipo de programas; la oferta de servicios de cuidado público es muy limitada. El cuidado de niños se convierte en problemas en las temporadas de vacaciones escolares o fuera del horario escolar regular; por ello sería importante la participación de las empresas privadas para desarrollar programas de campamentos vacacionales que permitan conciliar a las trabajadoras su derecho al trabajo y el cuidado de sus hijos, para que los niños estén atendidos mientras sus madres trabajan.

Las dificultades en la movilidad de las mujeres trabajadoras parten del uso diferenciado que ellas hacen del sistema de transporte, usualmente sus movilizaciones implican paradas intermedias para dejar o buscar los hijos al colegio, acudir a supermercados por comida, o el retorno a sus casas en horas de la noche, sería necesario el desarrollo de rutas para mujeres donde puedan trasladarse en condiciones de seguridad acompañadas de sus hijos, como ya se hace en otros países del mundo como Italia, Colombia y México donde hay vagones de Metro solo para mujeres así como autobuses rosa, destinados al transporte de mujeres para evitar sean víctimas de violencia.

Es importante incentivar a las jóvenes desde el nivel de educación primaria en el emprendimiento a través de cátedras educativas, se trata de cambiar el paradigma de estudiar, obtener una profesión para lograr un empleo, se trata de incentivar la iniciativa propia y preparar a la gente para ser emprendedor. La idea es promover y lograr cada día más empresarios, que generen riqueza y empleos para otras personas, esto permitiría lograr una sociedad diferente de personas autosustentables, que puedan luchar más pro activamente contra la pobreza. La mejor herramienta contra la pobreza es crear nuevas empresas, por esto es importante estimularlo desde tempranas edades dentro del proceso de educación formal.

La capacitación de las mujeres no debe seguir siendo en función a los roles tradicionales de cuidado y servicio, es necesario capacitar a las mujeres para el desempeño de actividades diversas, novedosas y rentables que tal vez por la formación familiar y los estereotipos sociales no se atreverían a ejercer como son la plomería, la construcción, electricidad, fotografía, en el área de ciencias y tecnología etc. Se trata de romper paradigmas tradicionales y no limitar los emprendimientos de mujeres a actividades relacionadas con los oficios domésticos conocidos. Así mismo, es necesario que esta capacitación vaya aparejada con educación financiera, para que adquiera los conocimientos necesarios que le permitan hacer uso de todas las posibilidades de financiamiento que la banca ofrece, lo cual ayudaría al éxito de los emprendimientos y a mejorar su condición de vida, esta educación financiera también debe promoverse como parte fundamental de la educación de todas las personas.

Es necesario estimular la creación de pequeñas unidades productivas o pymes gerenciadas por mujeres, que aumente el número de mujeres empresarias y que estas tengan participación dentro de los gremios, para que ocurra el cambio cultural hacia las mujeres emprendedoras y se afiance el trabajo femenino en un área hasta ahora poco incursionada por mujeres.

La brecha salarial es una realidad, hombres y mujeres no ganan lo mismo por trabajo igual, es necesaria la organización de las mujeres para demandar sus derechos de igualdad salarial y no discriminación por motivos de género.

Propuestas:

Desglosadas en cuatro dimensiones: Empleabilidad, emprendimiento, trabajo de cuidado y autonomía personal.

Proponemos un grupo de acciones afirmativas, en beneficio de la mujer:

  1. Propiciar la recuperación de los servicios públicos en general, para el acceso de las mujeres a los trabajos, a mercadear sus productos.
  2. Propiciar la recuperación de telefonía, agua, electricidad, internet, acceso a los insumos, a los alimentos y a la medicina.
  3. Propiciar hogares de cuidado diario para que las mujeres puedan salir a trabajar con confianza, de una manera tranquila.
  4. Generar un sistema de transporte más económico que cubra las rutas de empleo, de las mujeres trabajadoras, conducido por las propias mujeres.

Educación:

  1. Incentivar a las jóvenes desde la educación primaria y secundaria al emprendimiento, a través de cátedras educativas.
  2. Proponer ciclos de formación universitaria en emprendimiento exclusivo para mujeres.
  3. Propiciar las capacidades en la población femenina en educación formal de calidad para capacitación para el trabajo y formación de oficios.
  4. Fortalecer programas educativos para las mujeres en los temas de alfabetización e inclusión financiera.
  5. Promover PYMES lideradas por mujeres.
  6. Impulsar la participación de las mujeres en el campo de las ciencias y tecnologías.
  7. Revisión de la ley del trabajo desde la perspectiva de género, para en la medición del impacto económico se incluya la transversalizacón del género.
  8. Generar políticas activas de empleo, capacitación de oportunidades, promoción laboral y accesos a sistemas financieros y ampliación de la protección social a todas las mujeres.
  9. Demandar una remuneración igual, a trabajos de igual valor, entre ambos géneros.

 Coordinadora: Ileana La Rosa (Aliadas en Cadena)

Relatora: Esther Suárez (Club de Emprendedoras de Maracaibo)

Integrantes de la mesa de trabajo:

Ariana Uribe (URBE)

Esther Suarez (Club de Emprendedoras de Maracaibo)

Ileana La Rosa (Aliadas en Cadena)

Luis Meléndez (Universidad del Zulia)

Yohanna Molina (Fundación Empresas POLAR)

Yoselin Garcés (AINCOSARI)